Desayuno Sharing España - CrowdfundingEspaña es un país tradicionalmente poco inversor. Los ciudadanos están acostumbrados a retener el dinero y ahorrarlo, en vez de arriesgarlo en una jugada. Sin embargo, en los últimos años, un cambio de paradigma y de mentalidad social ha llevado a la aparición de nuevos modelos de negocio en los que el ciudadano se convierte en un protagonista activo, invirtiendo su propio capital para impulsar el crecimiento de las empresas a cambio de un beneficio. Un ejemplo de ello es el crowdfunding.

Con el objetivo de arrojar más luz sobre este nuevo sector, el pasado 14 de febrero, el colectivo de empresas de economía colaborativa y plataformas Sharing España organizaba “Reinventando la Financiación”, un desayuno en el que se analizaban tanto las diferentes alternativas que han ido surgiendo a la financiación más tradicional, como sus perspectivas de evolución, y, lo que es más importante, su regulación.

Durante la jornada se celebró, más concretamente, la mesa “Políticas públicas para la financiación alternativa, ¿cómo fomentar el crowdfunding?”, en la que participaron expertos de renombre como Enrique Moreno, profesor de la URJC y secretario general de la Asociación Española de Crowdfunding, José Moncada, CEO de La Bolsa Social, Fernando Álvarez-Cienfuegos, subdirector general de Legislación y Política Financiera de la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera, y Sara Rodríguez, Policy manager de la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) y secretaria general de Sharing España, como moderadora.

En el tiempo que duró esta mesa redonda, los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar un profundo análisis de la regulación y el fomento del crowdfunding a través de políticas públicas en España y en la Unión Europea, así como un debate acerca de la Ley española 05/2015 de fomento de la financiación empresarial, que limitaba su actividad al mismo tiempo que definía un marco regulatorio para el crowdfunding.

 

LA LEY 05/2015 DE FOMENTO DE LA FINANCIACIÓN EMPRESARIAL

En un contexto en el que el sector del crowdfunding aún estaba muy poco evolucionado, nacía la Ley 05/2015 de fomento de la financiación empresarial, con el objetivo de hacer más accesible y flexible la financiación bancaria de las pymes y permitir el desarrollo de las plataformas alternativas a la financiación tradicional. Una normativa que, sin embargo, los emprendedores pensaban que podría poner fin a la gran mayoría de las plataformas, a cambio de la supervivencia de unas pocas, en concreto, las más grandes.

Después de la publicación del primer borrador de la ley, las quejas corrieron como la pólvora entre los actores del sector. Lo que la normativa proponía era una serie de restricciones y limitaciones que hubieran impedido el correcto funcionamiento del crowdfunding en España. A pesar de lo que pudiera parecer a raíz del primer borrador, lo cierto es que “la Ley de crowdfunding halló un equilibrio entre la protección a inversores y un marco regulatorio que permitiera crecer al sector”, opinó Jose Moncada durante la mesa redonda del desayuno.

De cualquier manera, la existencia de un marco jurídico constituía un auténtico chute de confianza para los ciudadanos inversores españoles, puesto que aseguraba unas garantías a su inversión antes inéditas. “La Ley 5 de 2015 no es hiperregulación”, defendió el CEO de La Bolsa Social, la primera de las 13 plataformas autorizadas a día de hoy por la CNMV. “La ley de crowdfunding halló un equilibrio entre la protección a inversores y un marco que permita crecer al sector”, admitió.

“Tenemos que hacer un marco normativo diferente, más atractivo que el que existe en Francia, Alemania o Inglaterra”

No obstante, una regulación más flexible, con ventajas fiscales para el empresario, atraería el talento emprendedor hacia España, según estos profesionales. “Tenemos que hacer un marco normativo diferente, más atractivo que el que existe en Francia, Alemania o Inglaterra. Los límites tienen que ser más bajos. Tenemos que educar a la población española, donde no hay una tradición inversora”, destacó Moreno. “Necesitamos el marco regulatorio de crowdfunding más atractivo de Europa”, sentenció.

Sin embargo, según pudo explicar Fernando Álvarez-Cienfuegos, “aunque no se descartan futuras modificaciones de la Ley, todavía no las hay sobre la mesa”. Los tres ponentes participantes estuvieron de acuerdo en admitir que antes de que se produjeran modificaciones a la norma actual, era necesario ver cómo evolucionaba el crowdfunding en España, al ser un sector muy nuevo y muy dinámico. “Era muy crítico con la Ley, pero he cambiado mi opinión. Ha llegado el momento de esperar y ver cómo evoluciona el mercado, cuáles son los problemas, para solucionarlos”, dijo Moreno. “Ahora vamos a esperar a ver cómo funciona”, añadió Moncada.

 

UNA NORMATIVA ÚNICA PARA TODOS LOS MIEMBROS DE LA UE

Por otra parte, a nivel europeo, por el momento, la Comisión Europea ha tomado la decisión de no regular la financiación alternativa de una forma uniforme. No obstante, la Comisión sigue muy de cerca a este sector en auge entre los estados miembros de la unión. “Sería deseable que la normativa se vaya armonizando en la Unión Europea”, declaró Álvarez-Cienfuegos.