El último estudio de Uber realiza un análisis del mercado de trabajo actual en el marco de la UE, los retos a los que este se enfrenta y los cambios que se están produciendo al amparo del desarrollo tecnológico y la digitalización.

“El mundo del trabajo está cambiando. Si bien puede que estos cambios no sean ni tan rápidos ni profundos como algunos sugieren, es evidente que, en todo el mundo, se está produciendo un giro hacia una concepción del trabajo más amplia y diversa. Esta transformación ofrece nuevas oportunidades a los trabajadores nuevos y existentes sin poner en cuestión el modelo social europeo”.

Así comienza el White Paper on Work and Social Protection in Europe que Uber ha publicado esta misma semana. Es su aportación al debate sobre el futuro del trabajo en un contexto de cambio en el que, afirman, es necesario encontrar formas viables de mejorar el trabajo para todos.

El documento realiza un análisis del mercado de trabajo actual en Europa, haciendo hincapié en sus principales retos, como la reducción del desempleo, las igualdad de oportunidades, el necesario aumento de la productividad y la adaptación a los cambios culturales y sociales que estamos experimentando. Y en ese contexto analiza el papel que la tecnología y la digitalización están jugando.

A este respecto, el estudio de Uber asegura que existe una demanda generalizada de formas de trabajo más flexibles. Según una investigación de McKinsey, por cada profesional independiente que desearía tener un empleo tradicional en Europa, hay más de dos personas empleadas por cuenta ajena que cambiarían su puesto por el de autónomo o freelance. Algo que está ocurriendo en todos los sectores y áreas de actividad y, de manera muy significativa, en el mundo digital.

Pero esos cambios, asegura el estudio, son progresivos (según McKinsey, solo el 4% de todos los trabajadores independientes han usado por ahora plataformas digitales) y han de producirse siempre garantizando la seguridad y la protección de los profesionales, sea cual sea, el modelo de trabajo que elijan. De ahí sus recomendaciones finales en materia de políticas públicas y protección social.

Una contribución más al debate sobre cómo la tecnología puede construir un mejor futuro del trabajo para todos.

Puedes leer el documento completo aquí.