En el marco de la Semana Europea de la Movilidad, Drivy , la plataforma líder en Europa de alquiler de coches entre particulares, ha realizado un estudio para conocer la opinión de los españoles respecto a los vehículos en propiedad y a los nuevos servicios de movilidad. Según este documento, tener un vehículo privado no será importante para el 59% de la población en grandes ciudades como Madrid o Barcelona en 10 años.

El estudio de Drivy hace patente una tendencia que se ha venido incrementando en los últimos años: la percepción de los vehículos, que han pasado de ser un objeto de consumo necesario que simbolizaba el estatus social, a convertirse en una herramienta de los nuevos servicios de movilidad. Este cambio de paradigma se hace aún más evidente entre los adultos más jóvenes de las ciudades y áreas metropolitanas de más de 2 millones de habitantes (Madrid o Barcelona), donde la concentración del tráfico genera numerosos problemas logísticos y medioambientales, además de dificultades para estacionar.

Estudio movilidad urbana Drivy

Según el informe de Drivy, elaborado a principios de septiembre por la consultora Harris Interactive con una muestra de más de 1.000 españoles mayores de 18 años, el 59% de la población urbana consideran que tener un coche en propiedad será menos importante en 10 años, un porcentaje que se incrementa hasta el 67% en 20 años. Al ser preguntados sobre lo que representa el coche, la libertad es el adjetivo que más se ajusta (90%), seguido del de necesidad (80%), aunque este porcentaje se incrementa en el caso de familias con niños (88%) y de las personas que viven en zonas menos pobladas (86%), ya que el vehículo es aún más necesario en estas circunstancias, donde otro tipo de transportes puede no adecuarse o simplemente no estar disponible. En las ciudades, sin embargo, el número de personas que identifica un vehículo con una necesidad es del 71%, 15 puntos inferior respecto a la población rural.

Cabe destacar que el 71% de los españoles considera que el coche representa costes elevados, y más de dos tercios (68%) lo relaciona con la contaminación, una cifra que se eleva entre los que no tienen coche (74%) y los habitantes de las ciudades (74%). En cambio, solo un 35% vinculan la posesión de un automóvil con la noción de éxito y estatus social, a diferencia de hace unas décadas, cuando el coche era el símbolo de la sociedad del bienestar. Más aún, un 36% de los millennials (jóvenes entre 18 y 34 años que viven en grandes ciudades), consideran que el coche es un medio de transporte pasado de moda.

La movilidad evoluciona

Si la propiedad del automóvil se va reduciendo, en el otro lado de la balanza se observa el crecimiento constante de nuevos servicios de movilidad, como Drivy, que permiten disponer de un coche en los momentos necesarios, como para salir un fin de semana o hacer una mudanza, sin tener que comprarse uno y mantenerlo.

Según el estudio de Drivy, un 82% de los españoles asegura utilizaría cualquier servicio de movilidad, como el carsharing, carpooling o vehículos con chófer. Al preguntar a los millennials urbanos, este porcentaje se incrementa hasta el 92%, lo que demuestra que estos nuevos servicios se están convirtiendo en una alternativa real a la posesión de un vehículo.

Las principales ventajas que los españoles asocian a los servicios de movilidad son, principalmente económicas, ya que el 84% consideran que ayuda a ahorrar dinero, pero los beneficios medioambientales (75%) y la posibilidad de conocer gente nueva (74%) también son citados por 3 de cada 4 españoles. Los jóvenes también han opinado que estos servicios facilitan los desplazamientos diarios y ayudan a ahorrar tiempo (78%).

Hacia una regulación del sector

Finalmente, 8 de cada 10 españoles considera que es importante que las autoridades públicas den apoyo a estas nuevas soluciones o servicios de movilidad, un porcentaje que se eleva casi un punto entre los jóvenes (88%) y los que tienen niños (85%).

En este sentido, Drivy ha apoyado el Informe de la Comisión Interdepartamental para el Desarrollo de la Economía Colaborativa, aprobado por el Govern de la Generalitat el pasado 5 de septiembre. Este Informe ha sido fruto de diversas reuniones que han tenido lugar a lo largo del último año y en las que han participado miembros del Gobierno catalán, de diferentes administraciones y entidades públicas y privadas, así como también diferentes plataformas o apps de economía colaborativa de todos los sectores, entre las que se encuentra Drivy.

El documento tiene el objetivo de facilitar el despliegue de las plataformas o servicios de economía colaborativa, garantizando la competencia leal y velando por los derechos de los consumidores y trabajadores. Asimismo, el informe propone incluir los nuevos servicios de movilidad en la nueva Ley de Movilidad, para dar respuesta a las nuevas tendencias en cuanto al transporte, especialmente en las ciudades, y a las aspiraciones de los jóvenes, que abogan por una movilidad más colaborativa en el futuro.